El padrón… la tentación
Apenas tomó las riendas de Morena, Ariadna Montiel Reyes salió a decir lo que políticamente estaba obligada a decir: que no meterá mano a los padrones de Bienestar.
Bien… pero tampoco es para echar campanas al vuelo.
Porque la reacción fue inmediata —y predecible— desde la oposición. Ahí están Jorge Romero Herrera, Jorge Álvarez Máynez, Alejandro Moreno Cárdenas, junto a los panistas Marko Cortés y Ricardo Anaya, que de inmediato levantaron la ceja… como si acabaran de descubrir el hilo negro.
Pero aquí hay que poner las cosas en su justa dimensión: decir que no se usarán los padrones no es una gracia… es una obligación.
La nueva líder de Morena se escuda en el clásico “no somos iguales”, una frase que ya es mantra en la 4T. El problema es que la política mexicana arrastra demasiados antecedentes como para pedir un cheque en blanco. La desconfianza no nació ayer… se la han ganado todos.
Y la oposición tampoco canta mal las rancheras. Hoy cuestionan con severidad, pero cuando tuvieron el poder, el uso electoral de programas sociales no era precisamente un mito urbano… era práctica común.
Así que, ni unos tan puros… ni otros tan indignados.
Aquí lo relevante no es el discurso de toma de protesta, sino lo que venga después. Porque en política, las palabras se las lleva el viento… y los padrones pesan.
Ariadna Montiel arranca con una promesa básica.
Ahora le toca sostenerla con hechos.
Porque en este juego, la confianza no se declara… se demuestra.
PASANDO A OTRO TEMA…, En tiempos donde el dinero público suele evaporarse entre ocurrencias y despilfarro, en Tamaulipas empiezan a mandar señales distintas… y eso, en política, no es poca cosa.
El secretario de Finanzas, Carlos Irán Ramírez González, llegó al encuentro rotario no solo a saludar y aplaudir… llegó con números bajo el brazo. Y cuando hay números, hay con qué medirse.
El dato que cala: por primera vez en cuatro sexenios, el estado reduce su deuda pública en los primeros años de gobierno. No es discurso… es corte de caja. Y eso habla de algo que escasea: disciplina.
Bajo el mando de Américo Villarreal Anaya, la receta parece simple —pero rara vez aplicada—: orden, planeación y control del gasto. Nada de magia… pura administración.
La reestructura financiera no solo acomodó papeles; mejoró condiciones, liberó flujo y abrió margen para atender lo que sí importa: la gente. Porque de nada sirve presumir finanzas sanas si no se traducen en beneficios reales.
Aquí no hay fuegos artificiales. Hay algo más incómodo para los viejos vicios: cuentas claras.
Y en un país donde históricamente el dinero público ha sido tentación y botín, empezar a hablar de responsabilidad ya es, por sí mismo, un golpe sobre la mesa.
Porque sí… cuando se administra bien, el dinero alcanza.
POR OTRO LADO…, Mientras muchos apenas se preguntan qué es la inteligencia artificial, la UAT ya la está poniendo sobre la mesa… y con seriedad.
Con su simposio internacional, la universidad no se fue por la moda fácil, sino por el fondo: cómo la IA está cambiando la educación, el trabajo y hasta la forma de pensar de las nuevas generaciones.
Aquí no se trató de presumir tecnología, sino de entenderla. De medir sus riesgos, sus alcances… y también sus dilemas. Porque la inteligencia artificial no solo viene a facilitar tareas, también viene a sacudir certezas.
La UAT manda un mensaje claro: el futuro no espera.
O te preparas… o te rebasa.
Y en ese terreno, formar jóvenes con visión crítica ya no es un lujo… es una obligación.
Y PARA CERRAR…, En Matamoros empiezan a moverse las cosas donde realmente importa: en la calle.
El alcalde Alberto Granados Fávila anunció un paquete de obras que alcanzará 81 colonias en 2026. No es promesa al aire… es planeación con respaldo ciudadano.
¿La clave? Atacar lo que por años se pateó: pavimentación, drenaje y espacios públicos. Lo básico… pero lo urgente.
Aquí hay un detalle que marca diferencia: la gente no paga. Y además, vigila. Con comités vecinales que no solo aplauden, sino que supervisan que las obras se hagan bien y sin trampas.
A eso súmele la coordinación con el gobernador Américo Villarreal Anaya, que viene a reforzar el paquete. Cuando hay equipo, el dinero rinde más.
Y lo más importante: no son obras para la foto… son obras para resolver.
Porque en política municipal ya no basta inaugurar…
hay que cumplir.
Tello Montes
Su presencia en los medios ha sido constante. Ha colaborado en proyectos políticos partidistas y de gobierno.
Sus participaciones editoriales han sido publicados en diversos medios en Tamaulipas
Para que HOYTamaulipas siga ofreciendo información gratuita, te necesitamos. Te elegimos a TI. Contribuye con nosotros. DA CLIC AQUÍ